A Mi Abuelita
Para ti, abuela.
Tu que fuiste como mi madre. Todo me lo diste y muchas cosas me enseñaste.
Pero lo que mejor aprendí, fué a querer a las personas, a no guardar rencor y saber perdonar todos los fallos y errores de los demás.
Muy pocas veces te ví enfadada, abuelita.
Tus ojos, tan azules como el mar, transmitian una gran paz y tranquilidad a todo aquel que te rodeaba.
Todo el mundo quería estar cerca de ti, pues ayudabas a los demas sin pedir nada a cambio.
Tu eras felíz así.
Hasta el último día de tu vida estuviste rodeada de tus hijos, nietos y amigos.
El 4 de Diciembre del 2003, la terrible enfermedad del cáncer acabo con tu vida a los 78 años de edad.
Aún no puedo creer que nunca mas vaya a verte, que no estemos juntas todo el verano, cuidando de las plantas y el jardín que tanto te gustaba.
Que no vayamos a celebrar mas cumpleaños tuyos, haciendo esas fiestas junto a toda la familia en el jardín en el mes de Agosto, donde tanto te reías.
Pero seguro que cuando llege mi hora, te volveré a ver, pues tu estarás esperandome para enseñarme el camino hacia luz, y entonces si que estaremos juntas, para toda la eternidad.
Con tu marcha has dejado muy tristes los corazones de mucha gente, pero tu sabes que dia a dia te recordamos, que siempre viviras dentro de nosotros, porque nosotros te sentimos cerca.
Te Quiero Mucho, abuelita.
En Solidaridad con los enfermos de cáncer
A continuación paso a mostraros una bellísima poesía, que un gran amigo me envió en homenaje a mi abuela.
Muchisimas gracias Ginés, (Golondrinas y Murciélagos).
Cuando me vaya para siempre
Cuando me vaya para siempre madre mía...
no te vistas de negro,
no digas esos rezos que aprendiste de niña
cuando rezabas junto a tus abuelos....
Cuando me vaya para siempre, madre mía...
no reúnas a la gente, ni platiques mis cosas,
ni cuentes mis tristezas...
No digas cuanto sufres
en las noches cuando a solas...
lees todos mis versos....
Cuando me vaya para siempre madre mía...
vístete de rojo
y canta las canciones
que cantábamos a dúo
y piensa que escondido
en algún lugar oscuro
susurro la letra
que prendíamos juntos...
Cuando me vaya para siempre madre mía...
no sufras ni llores,
ni me busques por esos rincones...
Búscame en las nubes
que cruzan el cielo, o en las estrellas que alumbran
tu paso por ese sendero...
Búscame en la risa alegre de un niño
o en la mirada amorosa de una madre a su hijo...
Cuando me vaya para siempre....
Webmaster: ©Arantxa Rubio (Rubi)
Diseño: Rubi Designs©
-Todos los derechos reservados-