La Hora

Por
Juan Ramon Jimenez



Cada minuto de este oro
¿no es toda la eternidad? br>

El aire puro lo mece
sin prisa, como si ya
fuera todo el oro que
tuviera que acompasar.

(¡Ramas últimas, divinas,
inmateriales, en paz;
ondas del mar infinito
de una tarde sin pasar!)

Cada minuto de este oro
¿no es un latido inmortal
de mi corazón radiante
por toda la eternidad?


 

 

 

Webmaster: Arantxa Rubio©
Design by La Diosa del mar